Negociación salarial… ¿En tu casa o en la mía?

Hoy voy a hablar del dinero. Es que también es importante… y más con la que está cayendo.

Pienso que es muy importante saber tratar el tema “paquete salarial” en un proceso de selección. A veces, por esta tontería, nos pueden descartar del proceso. Hay que tomárselo en serio.

1. EN CASA. Típicamente, cuando estás iniciando un proceso de selección, estás en casa. Te vas apuntando a ofertas online. En este momento, no se habla de dinero. Y punto. Podría ser que te llamaran de alguna oferta por teléfono. En ese caso, te podrían preguntar por las “expectativas” salariales así, de sopetón. Tienes que saber qué decir. Contestas que “ahora estoy cobrando X” (no te pases con inflar este “X” que ya nos lo sabemos…!) pero me interesa tantísimo el proyecto, es la empresa de mi vida, o sea… que “para mí, el dinero no es lo importante”

2. EN LA CASA DEL HEADHUNTER / EMPRESA DE SELECCIÓN. Si has hecho bien los deberes (1.), llegarás aquí. Te preguntarán SEGURO por tus expectativas salariales. Les dices lo mismo, “que estás en X” (POR FAVOR… acuérdate de lo que dijiste en el punto 1., que nosotros nos lo apuntamos! Si te lo inventaste una vez, di ahora el mismo número, no la pifies…) pero que estás taan ilusionado por este proyecto y por la empresa, que el dinero no es lo importante.

3. EN LA CASA DE TU FUTURO EMPLEADOR. Estos son los que pagan, hay que ir con cuidado. Son los que se van a “rascar el bolsillo”. Son los que van a tener que justificar su presupuesto de sueldos y salarios. Cosa seria. Con la inteligencia que tú seguro tienes, te enteras de cuántas entrevistas va a haber. Recursos humanos primero: entrevistamos, pero no decimos la última palabra. Al de RRHH le dices lo mismo. Te cuenta que, claro, estás muy por encima de la banda salarial, que estás demasiado por encima de la política interna… bla bla… que si la equidad interna… bla bla. Tú haces como si lo entiendes. Les dices que “ningún” problema, que sea lo que sea, estudiarás su oferta porque te encantaría trabajar allí. Pasas a la entrevista final. Éste será tu jefe. Es el que decide. Aquí te la juegas. Le seduces con tu entrevista. Le transmites tu motivación. Le cuentas lo que cobras y que estás preocupado, porque te encantaría trabajar allí pero el tema salarial “es un poco un problema”.

En un par de semanas, recibes tu oferta. 50% superior de lo que cobras ahora.

Tú sí has hecho bien los deberes!

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el noviembre 12, 2010 en Estoy en un proceso de selección y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. muy bueno todo, yo la verdad es que soy de la opcion de no mentir, es decir, decir lo que cobras, pero cuantificando todo lo que cobras, fijo, variable, beneficios, coche, etc…en un solo numero.

    por otro lado, un amigo mio se lanzo un farol, coló, pero llego un punto que le dijeron:

    -La oferta que te hacemos esta por encima de lo normal, necesitariamos que nos enseñases tu ultima nomina!!!

    ahi acabo el proceso para mi amigo.

    • Hola Pablo! Sí, hay estrategias de todo, tanto de las empresas como de los candidatos. Pero tengo que decirte que nadie puede hacerte enseñar tu nómina. Es algo “privado y personal” y sólo la enseñas si quieres. Seguramente si estás en un proceso de selección no te atreves a decir “no” pero realmente pienso que puedes decirlo tranquilamente…
      De todas formas, la clave es el sentido común, siendo coherente con lo que pides – si está en mercado, no tendrás problema.
      Gracias por tu aportación!

  2. Hola Maite,

    Mira que lo dices claro, pero el otro día la “pifié” en este tema. No creo que sea definitivo, simplemente lo cuento porque después de la entrevista pensé que lo debería haber hecho de otra manera.

    Del proceso que aquí explicas, en mi caso estaba ya en la última entrevista: pasé por el teléfono, la headhunter, mi futuro jefe y llegó el momento (que a veces llega, a veces no) de que me conocieran los miembros del Consejo (los jefes de mi jefe). El consejero delegado, ni más ni menos (y no es una empresa pequeña), me pregunta si estaría dispuesto a aceptar una oferta que igualara mi salario actual. Mi respuesta no fue segura, dudé bastante. Le dije que tenía necesidades, hijos… etc (que es cierto!)… y me cortó en seguida: “Sólo quiero saber cuánto te gusta el puesto. No te preocupes, que no será así, pero quería saber si realmente estás motivado”. Algo así, muy majete él y sonriendo.

    Era una prueba, nada más. Y no la pasé. Gracias a Dios por lo demás estuvo bien y esta semana recibo una oferta… ¡seguro que por encima de mi salario actual!🙂

    Un saludo

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