Y si me llama Angelina… ¿dejo a mi mujer?

No sé si es algo que os habéis planteado… pero ya es hora que lo penséis!

A veces pasa, estás un día en la oficina… tan tranquilo. Estás contento con tu trabajo. Para ser más precisos, estás contento con el día a día de tu trabajo, con tus responsabilidades diarias. Además, te sientes orgulloso de tu progresión y se te valora por tus resultados. Te permite disfrutar de tu vida familiar. Tienes un gran equipo, hay muy buen rollo. Un equipo que tú mismo has formado y que has seleccionado tú. Te sientes muy realizado. Tu jefe es genial. Bueno.. a ver, tiene sus cosas, claro! Pero quién no? En general, te gusta, te comprende, te motiva y te hace crecer. Es decir… tu vida profesional es muy placentera aunque, claro, no es perfecta. ¿Hay algo perfecto?

Y un día, recibes una llamada. ¿Podría hablar con el Señor “Tal”? Le llamo de la empresa “Cual”, caza-super-talentos. Ahhhh ehhhh…. Un momento…. Y empiezas a escuchar (te vas de tu mesa evidentmente). Pues mire, que nos han dado su nombre, tenemos muy buenas referencias, le ofrecemos el proyecto este-tan-genial-que-parece-mentira-que-sea-verdad, que si el sueldo es el-triple-de-lo-que-cobro-ahora… bla bla bla. Y nos camelan. Nos encanta oír lo buenos que somos. Te da el subidón. Te olvidas de todo lo bueno que tienes ahora y de lo feliz que eres. Y te vas.

 Y cuando te despiertas a la mañana siguiente de haber pasado la noche con Angelina, echas de menos a tu mujer de toda la vida.

 Y ella… ya no quiere volver contigo.

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el noviembre 16, 2010 en Quiero mejorar en el trabajo y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. Mi,
    Realmente lo tuyo es filosofía pura. Intentaré responder (espero que Rus también me ayude). Las personas con motivaciones y aspiraciones… seguramente flirtean. Sí. Porque seguramente son personas “visibles” en el mercado y seguramente reciben “tentaciones” (de headhunters). Pero no pasa nada, ¿no? A veces, es necesario conocer un poco más lo que no tienes, para acabarte de convencer que lo que tienes, realmente, es cuasi-perfecto… ¿no?
    No creo que “flirtear” o entendiendo la comparación, “tantear el terreno cuando se busca trabajo” tenga nada que ver con la resistencia al cambio. Hay gente que tiene claro que no quiere cambiar, y sin embargo, “escuchan otras ofertas”. No pasa nada. Mi comentario va en la línea de “ser consecuente”. Es decir, si estás bien, valóralo y aprécialo. Y piénsalo bien antes de cambiar. Si estás mal, abre bien las orejas ante cualquier oportunidad.

  2. Rus,
    Has sintetizado la “resistencia al cambio” en un única palabra: “flirteo”. A estas horas me encuentro cansado, pero al leer tu comentario no he podido dejar de pensar en esta palabra . Muchas personas no cambian de trabajo por los temidos “miedos”, el miedo a lo desconocido…; el “flirteo” en una pareja es el “tanteo”, el “juego”… si juego, estoy moviendo ficha evitando la “resistencia al cambio”. Realmente la resistencia existe, por eso estoy jugando, pero si me gusta mi jugada puedo acabarla!!¡¡ Quizas así puedo tener a Angelina con un mínimo de riesgo, pero en estos casos siempre hay “alguien” que se queda sólo!
    La pregunta que ahora planteo es… si soy una persona con motivaciones, aspiraciones (…) quiero cambios. Si quiero cambios, tengo resistencia a ello! entonces las personas con motivaciones y aspiraciones siempre FLIRTEAN??¿¿ si flirteo reduzco la resistencia?

    Mi.

  3. Mi,

    me ha gustado la duda que has abierto y también el planteamiento de Maite frente a los dos… el matíz que yo haría es que igual la oportunidad de acostarse con Angelina llega cuando no estás tan genial como dice Maite ni tan mal como plantearte un cambio… así que flirteas con la idea y… PAM! Finalmente te tienta y decides cambiar pero… efectivamente Angelina no es lo que parecía etc… y para mi aquí es donde está la clave: ex-mujer sólo hay una (siguiendo con el símil) pero buenas empresas y oportunidades puede haber mil!!! Si te has equivocado, volver atrás no tiene por qué ser la única opción, aprende de la experiencia y sigue adelante. Todos nos equivocamos (aunque algunos no lo reconozcan)… y si te sale bien la jugada… quizá al final acabas en una empresa mejor…

    Maite… un día podías hablarnos de “como irse de una empresa con elegancia”… un arte, no??? Te pido esto porque conozco muchísimos (pero muchos) casos de gente que se han ido a otra empresa y finalmente acaban volviendo tras un desengaño amoroso flagrante… aunque a priori, como tu dices… tu ex-mujer parece que no tenga que dejarte volver, no?

    • Rus
      Muchas gracias por el comentario! Tienes razón… si en el trabajo anterior no te quieren, “tampoco pasa nada” – pero era una manera de ilustrar lo cierto… es que muchas veces, tomas las decisiones tan emocionado que no piensas bien en todas las consecuencias!
      Gracias por el consejo de siguientes temas: muy interesante! En breve tendrás mi aportación🙂

  4. Coach,

    Mi pregunta es? que diferencia hay entre “Y si te llama Angelina…¿dejo a mi mujer?” y la “llamada más deseada profesionalment” …, con ello quiero abrir un debate! entiendo que en ambas historias aparece la sensación “subidón”. Quizas es lo que en derecho se llama un riesgo de la vida… es una responsabilidad que no puedes reclamar, porque no hay exclusividad en la culpa! Que culpa? El cambiar de trabajo por uno que te parece mejor, bla, bla, bla y te equivocas!!!¡¡¡¡ Si quiero prosperar debo tener un ” riesgo de la vida”, no? Reflexiono o “Carpe Diem”, haga lo que haga el riesgo. ESTA!¡

    • Creo que la clave está en conocerte bien a ti mismo. Saber cómo estás de motivación en tu actual trabajo.. por eso es importante reflexionar bien. Pienso que si estás descontento, es bueno escuchar ofertas… o si, quizás quieres tantear el mercado para saber qué te pueden ofrecer en otro lado porque quieres negociar en tu empresa actual.
      Pero, es importante que pienses en las consecuencias. Todas las decisiones tienen sus consecuencias y hablar con un headhunter diciéndole que estás interesado cuando en realidad “no lo estás” tiene como consecuencia que igual otro día no te llamará porque no eres una persona clara. Y, evidentemente, cambiar de trabajo tiene como consecuencia que, quizás luego, el trabajo que te han ofrecido no es lo que parecía y quieres volver atrás…

      Lo importante es consecuente. Decidas lo que decidas, hay que ir a por todas!

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