¿Eres un jefe Mou o eres un jefe Guar?

Esta mañana estaba pensando en términos futbolísticos mientras escuchaba las noticias… espero no levantar ninguna ampolla con mi post de hoy. Sólo quiero ilustrar un ejemplo.

Hay jefes, que son buenos jefes. Son buenos jefes porque sacan buenos resultados. Año tras año, consiguen sus propósitos, a través de sus equipos. Tienen buena reputación en la empresa por este motivo y realmente, el hecho que les acompañe el éxito hace que tengan un cierto “halo” de superioridad. Superioridad que explotan al máximo cuando tratan con responsables de otros departamentos… incluso a veces este “halo” les hace rozar la mala educación. Pero da igual, lo importante son los resultados, no importa el cómo.

Luego hay otros jefes. También tienen buenos resultados, pero son modestos. Se enfocan a sus equipos y luchan por ellos. Les motivan, les defienden… se sienten parte del equipo. Buscan ir más allá, buscan la excelencia, a través de trabajo e inspiración.

¿Qué tipo de jefe eres? ¿Te da igual tu equipo, porque ya has conseguido tu “halo” y tu “sitio en la empresa”?

Quizás estás bien así… pero piensa que cuando te vayas de la empresa, nadie te echará de menos.

Un poco triste, ¿no?

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el enero 11, 2011 en Quiero mejorar como jefe y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 12 comentarios.

  1. Prefiero a todas luces un jefe Mou y desde luego, si yo tuviera que serlo sería de esa forma.
    Una cosa es la imagen que el “mundo” tenga de Mourinho pero hemos visto despedidas del técnico luso (la última en el Inter) con jugadores llorando su marcha. Dicen de él los que han trabajado a sus órdenes que es un hombre serio, disciplinado, trabajador, de los que dejan huella pero al mismo tiempo es un hombre capaz de hacer que sus futbolistas sientan por él un enorme cariño y respeto.
    Para él su grupo es sagrado (de puertas para fuera todo le importa poco) pero su vestuario, sus hombres son intocables, merecedores del máximo respeto y los defiende a capa y espada.
    Le define una frase suya: “Mi equipo ideal es aquel en el que, en cualquier momento, en cualquier situación, todos los jugadores piensan de la misma manera.”.
    Guardiola es fachada. Actúa para sus hombres pero también le preocupa vender una imagen de cara a la galería y de alguien así, nunca sabría qué puedo esperar.
    Que se le pregunten a Eto’o. Ni siquiera dió la cara con él para enseñarle la salida. Y es que para las buenas, somos muy buenos pero para las malas, que apechuguen otros.
    Es muy fácil vender la imagen de políticamente correctísimo cuando las cosas van bien, cuando caes en gracia y nadie te mete el dedo en el ojo pero en las pocas ocasiones que la cosa se torció (mencionado caso Eto’o o Ibrahimovic) el carácter se le tornó ligeramente más irascible.
    En resumen: ambos son muy buenos “jefes” pero a uno sólo le preocupan sus “empleados”; al otro, el superficial mundo de la estética; el uno va de frente y el otro no tanto.

  2. Ricardo Santiago

    no comparto esta visión “futbolera”, sobretodo cuando existen distorsiones no razonables.
    el post nacía, o así lo entencí yo, claramente de un tema mediático como es la gestión de equipo y de entidad que hacen X y Z… nada más, nada menos.
    entrando en materia un jefe “ejemplar” sólo a nivel endogámico no es ejemplar, es un buen jefe interno, situación que en el caso de Mou ni siquiera se dá por qué internamente tiene tensiones muy potentes con la propiedad.

    lo que dicen los exjugadores expulsados del equipo debe contextualizarse.
    etoo es un jugador de carácter, muy válido pero al que le cuesta una barbaridad sentirse uno más en el equipo, base de la estrategia de guardiola (el equipo que funciona cohesionado tiene más posibilidades de triunfar que un individuo sólo).
    al hablar de la queja de “falta de comunicacion” que hacia Zlatan el origen es el mismo y es que vienes de un equipo y una afición en que unos trabajan sólo para tí y los fans te dedican canciones a un equipo donde estàn los mejores jugadores del mundo y eres uno más… de nivel, un gigante, pero eh…uno más… (Creo que entender el entorno que te ha contratado tiene su què, no sé si da para un post Maite pero ahí lo dejo)

    y por lo que respecta a los resultados, seis resultados malos no echarán a guardiola, le echaran seis partidos jugando fatal y perdiendo, pero tienen que jugar fatal y ser patèticos…. sin eso, no sucede porque el modelo funciona.

    y la gente no se acuerda de un buen jefe por lo buena persona que era, sino por lo bien que trabajaba y lo bien que coordinaba el equipo, y sí, es verdad, hacer eso siendo mala persona cuesta muchísimo….

    un abrazo.

    • Hola! Ya veo que la comparación futbolística no ha acabado de encajar. Otro día buscaré otro ejemplo menos polémico!
      En realidad, estoy de acuerdo contigo! Es decir, ser un buen jefe significa tener buenos resultados… y ya está. Pero también, hay que valorar Cómo has conseguido esos resultados (muchas veces eso lo llaman las empresas los “valores”) y entonces, hay unas ciertas reglas que cumplir. Dejemos el tema fútbol, pero en la vida de la empresa, hay buenos jefes, que consiguen buenos resultados Y YA ESTÁ (y quizás muchos se cuestionarían si lo hacen de la mejor forma, si son éticos, etc) y luego hay otros que consiguen buenos resultados Y ADEMÁS también son buenos inspiradores, tienen en cuenta a la gente y al equipo … para mí estos últimos son más “completos”. Y creo que es importante no solamente el QUÉ sino el CóMO. De hecho, muchas veces, cuando se habla de gestión del rendimiento se habla no sólo de lo que has conseguido sino también del cómo – y me parece fundamental no olvidarse de este punto. Gracias por tu comentario!

  3. Siento discrepar con el enfoque del post. Maite, si como dices en una respuesta anterior conoces poco el estilo de ambos entrenadores, hubiera sido mejor que no hicieras servir este ejemplo.

    Mou es un jefe ejemplar, no hace falta más oír como hablan de él sus ex-equipos. En cambio los ex-jugadores del Barça no hablan bien de Guardiola… Problemas de feeling, falta de dialogo, etc.

    A Mou le echan de menos en los clubs donde ha pasado, Setubal, Oporto, Chelsea, Inter…. A ver qué dirán en Can Barça cuando se vaya Guardiola.

    Yo, desde luego, prefiero un jefe Mou.

    • Gracias por el comentario, Antonio! Desde luego, no soy una experta en fútbol. Podría haber buscado otro ejemplo pero como ese día estaba en boca de todos el tema, pensé que sería interesante la comparación… pero efectivamente, sólo era a modo de ilustración “general” sin entrar demasiado en personalismos…

  4. Jefe Mou, sin duda. Con resultados quién quiere que se acuerden de él fuera del ámbito laboral por ser buena persona… No obstante, el día que ambos jefes pierdan más de 6 “partidos” se acabaron el jefe Mou y el jefe Guar

  5. Yo siento discrepar acerca del título de tu post. Yo no creo que se pueda equiparar a Mou con un mal jefe, todo lo contrario. Otra cosa es la imagen que proyecta hacia el exterior pero su equipo (al igual que sus ex-equipos) están encantados con él, con su manera de gestionar el vestuario, entrenamientos, de motivarlos, apoyarlos. Y si, obtiene buenos resultados pero también ha creado un equipo de muy alto rendimiento y que trabaja en equipo cuando hace cuatro meses apenas eran 22 desconocidos.
    Estaría de acuerdo en la diferenciación en cuanto a trato a periodistas y otros entrenadores pero incluso esto parece ser una estrategia para mantener a su equipo al margen de los dime y direte.

    Saludos

    Marisa

    • Genial que discrepes… pero yo no he dicho que sea un mal jefe, simplemente que gestiona de forma distinta. Y, de todas formas, el título estaba hecho aposta para provocar un poco la reflexión, quizás lo podría haber titulado de otra forma, porque tampoco conozco tan bien el estilo de ambos entrenadores pero sí que quería un poco ilustrar que hay maneras distintas de gestionar pero que ambas pueden obtener buenos resultados. Ese sería el punto. Gracias Marisa por tu comentario!

  6. Ricardo Santiago

    soy un jefe guardiola.
    suena inmodesto, quizás prepotente, quizás exagerado, pero es la verdad.
    y lo es porque asumo riesgos. todos los riesgos.
    porque ser un jefe guardiola no es sólo tratar bien a la gente, no es sólo tener en cuenta sus opiniones y respetarles siempre, no…
    es también y sobretodo, “manejar” la presión infinita que te envían los que te mandan a ti, pues por muy jefe que seas siempre hay gente que te acaba mandando….los accionistas, el presidente…etc
    y esos, esos no saben de respeto, de información, esos saben que los números son X y ellos pensaban que serían 3X.. y da igual que la empresa sea familiar o cotizada, grande o pequeña…..
    el estilo guardiola, para gente sexagenaria, sobretodo mentalmente y no tanto por edad, les suena a flojera, a tontería… les gusta y lo aceptan si el resultado son números espectaculares.
    mientras sean espectaculares lo aceptaran todo, de hecho ya lo hacen, por eso fulanito que es el que más vende hace lo que le pica, tanto en horarios y en detalles, y sotanito que va cubriendo el presupuesto, a ese le tienen machacado porque se “distrae con bobadas” y eso no se puede aguantar…

    el modelo guardiola triunfarà, pero nos faltàn 10 años para que el sexagenario (repito lo de mental porque es lo determinante) se vaya a la petanca y deje a gente que ha ido madurando en entornos de conciliación, de integración de la mujer, del part-time…cosas que hace 20 años (en 1990!!!), cuando ellos estaban de jefecillos aprendices sonaban a chino…

    un abrazo

    • me alegro que tengas estas cualidades positivas como jefe!!! y sí, creo que tienes razón, las cosas cambiarán dentro de unos años pero al menos es importante ir avanzando, especialmente los que tenemos la posibilidad de impactar en equipos y en la organización, gracias por tu comentario!

  7. Hola Maite,
    Excelente tu post sobre los jefes.
    Sólo quiero decir que yo tuve uno de esos jefes perfectos, del que cada día me acuerdo. “Me duró” casi dos años, se retiró a tiempo de la empresa, saliendo por la puerta grande, no sin antes haber apoyado y ayudado al más alto nivel a su equipo y dejando la situación lo más encauzada que pudo.
    No quiero entrar en detalles por discreción, pero si me pregunto por qué esta persona fue tan especial para mi, lo tengo claro: me hacía sentir especial cada día, me escuchaba siempre, me animaba siempre, era muy sincero, tanto en los buenos, como en los malos momentos, tanto si lo hacías bien, como si lo hacías mal, y eso da confianza. No nos engañó nunca, incluso cuando la situación se puso muy fea nos dijo la verdad. En definitiva, supo sacar lo mejor de mí y aprendí mucho. Fue un placer. Aún comentamos por la empresa la huella que dejó.

    • Qué bonito Eva, cuánto me alegro!! Espero, por cierto, que estos buenos pensamientos se los hayáis transmitido… todavía hoy! Seguro que se seguirá sintiendo orgulloso. Me alegro que hayas topado con un jefe así, siempre es una inspiración y sin duda la huella que deja es para siempre… gracias por la honestidad y compartir!

A %d blogueros les gusta esto: