Reuniones y reuniones y reuniones

Llevaba todo el día corriendo. Desde la mañana. Se había despertado más pronto que normalmente, precisamente porque el día empezaba con una reunión importante. Y el día había sido bastante intenso. Mucho trabajo, muchos problemas, muchos incendios que apagar y mucha pérdida de tiempo en reuniones también. Pero bueno… esto es así, hay días en que toca y hoy era un día de ellos.

Y bueno, el final del día también se presentaba “prometedor”. La reunión de las cinco empezaba con veinte minutos de retraso: no por nada, sino porque la reunión anterior también había empezado tarde.

Y la reunión sigue. Evidentemente una cosa que era cuestión de una hora se “tuerce”. Cinco personas en la reunión, cuatro con ganas de hablar y eso que eran pasadas las seis. Cada uno quiere decir la suya. El que decía que lo suyo eran dos puntos y que total, no se había podido preparar nada, suelta el “rollo”. 40 minutos hablando. Bufff ya se acercan las siete.

Y me tengo que ir.

Bufff… qué mal rollo. Ahora, aquí, todos emocionados con esta reunión, y yo, me tengo que ir. Y ahora qué… es que esto va para largo… hago una estimación. A ese ritmo, la reunión acaba a las nueve. Hago un repaso mental. Dos de los cuatro que hablan – yo creo que sin nada mejor que hacer -. Los otros dos… yo diría que sí (pero no tenían niños pequeños?)…, bueno… no sé. Igual no.

Y yo, soltero y sin compromiso.

Da igual. Después de meditarlo mucho… empiezo a recoger.

Me levanto. Y me excuso…. “lo siento, es que me tengo que ir”… ya son las siete.

Y me voy.

… ¡me espera mi amigo para jugar al padel!

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el febrero 25, 2011 en Quiero mejorar como jefe, Quiero mejorar en el trabajo y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 13 comentarios.

  1. Mi experiencia.
    Reunión una vez a la semana, siempre el mismo día, media hora después de haber empezado la jornada (hay que dar tiempo a coger los papeles).
    La orden del día se comunica con anticipación igual que los participes de la misma.
    Siempre un moderador, con voz y mando y después se remite a los participes un informe de lo tratado.
    Extensión de la reunión, de norma 60 minutos y como máximo 2 horas, fuera de estos tiempos es tiempo perdido para las personas que estén en la reunión.
    Mi experiencia en este tema ha sido gratificante, desde que lo aplique en las dos ultimas empresas en las cuales he estado.
    ¡Ah! y nunca reunión después de comer.
    Un saludo y espero que os pueda servir de indice.

    Toni

  2. Anon, qué razón tienes!!!
    Si en una reunión hay una orden del día, si todos los asistentes llevan preparados los puntos, y si hay un moderador que pare a los histriónicos, que evite los enfrentamientos …..entonces eso será una reunión productiva!!!
    Si se convoca una reunión con poco tiempo de antelación o si hay una reunión de otro tema y te convocan para que hagas de “experto”, si se empieza la reunión y se cae en las discusiones…..entonces eso no será una reunión, será un combate de boxeo!

  3. En una de las empresas en las que trabajé había auténticos “profesionales de estar reunidos”. Empezaban las reuniones a las 10.30 h de la mañana porque llevaban desde las 9 h desayunando y no paraban hasta las 19 h de la tarde. En una ocasión que tuve que asistir a ellas uno de los responsables claves en resolver unos problemas técnicos que estaban haciendo peligrar una implementación importante dentro de la empresa se nos durmió. Sí, si, así como lo cuento, se quedó dormido con un par… En cuanto a mi jefe, pronto comprendí las verdaderas razones de estar reunido: así podía delegar todo el trabajo, la toma de decisiones y la ejecución del proyecto en mí, él con la excusa de estar reunido… En alguna ocasión también se le “pilló”, había dicho que estaba reunido y ¡¡no estaba en la empresa!! , divertido…. ¿verdad? Se rumoreaba por ahí que se había echado una novieta…

  4. Reuniones o pérdida de tiempo.
    Las reuniones si no tienen unos puntos claros y que todo el mundo se loa haya preparado de antemano no son productivas. Se empieza tocando un tema de interés y se acaba hablando de que si el marido de la prima se ve con la vecina. En mi opinión creo que más de 60 minutos es excesivo.
    La hora de finalizar, es la hora de finalizar y si alguien llega tarde se queda fuera, es una falta de respeto a los que se esfuerzan por cumplir los horarios.

  5. No hay nada como esas reuniones de directivos españoles que, tras una comilona de 3 horas, llegan a la oficina con ganas de reuniones y pedir “cosas densas” a las 17-18 h…

    También he observado que, cuando es una mujer la que propone la reunión, la propone a las 10 h de la mañana. Es curioso, ¿no?.

    Desde luego, no digo que todos sean así, pero es mi experiencia.

    A mi me ha costado mucho, pero ahora ya sí que empiezo a “quejarme” de que me tenían que haber avisado antes, que si me quedo tengo que anular citas ya previstas fuera…bueno, es un principio, ¿no? pero reconozco que si me voy, me voy con remordimientos…todavía.

    • Ah sí… esto pasa Eva. De todas formas, el tema de reuniones es también un tema de ir “educando” a la organización. Y, como dices, si tú vas diciendo que a según qué horas no te va bien tener esas reuniones poco a poco se irán acostumbrando a otro tipo de horarios… pero lo bueno aquí es decir algo y no quedarse callado! Un saludo!

  6. Soy un ferviente seguidor de tu blog, de hecho, lo tengo agregado en mi canal RSS. Respecto al tema, la pregunta del millón: cómo conseguir reducir el número y extensión de las reuniones, cuando tu jefe es un fan nº1 de estar 2; 3 o más horas dando vueltas a un tema…para la mayoría de las veces, no llegar a una conclusión?
    Enhorabuena, sigue así, tus posts iluminan mi vida, y no me refiero solo a la laboral.
    Gracias !!

    • UAU David, muchas gracias!🙂
      Quizás podrías sugerir tú hacer una agenda de la reunión… o a lo mejor ofrecerle moderar la reunión, con los temas que “él” proponga? Así por un lado le ofreces ayuda y, por otro, gestionas tú el tiempo de las reuniones. No sé cómo es la relación con tu jefe… pero podría ser una idea. Un saludo!

  7. Buenos días:
    Desde luego que hay vida más allá del trabajo…Aunque a veces creo que cuando hay tantas reuniones se tendría que ver la efectividad de las mismas no por más tiempo que estés reunido…
    ¡Saludos!
    Miriam

  8. No hay que sentir culpa alguna por tener vida privada después de salir de la oficina🙂

  1. Pingback: Conciliar es cosa de “tres” | Coaching Virtual

  2. Pingback: Reuniones y reuniones y reuniones | rssPais.com

A %d blogueros les gusta esto: