¿Todavía llevas el disfraz?

Hoy estaba pensando en toda la gente que, aunque no sea Carnaval, se disfraza. Me inspiró algo un comentario que oí precisamente el día de Carnaval… sobre alguien que lleva un disfraz cuando está en el trabajo y cuando está en casa, se lo quita, y “es otra persona”.

Piensa en tu personaje en el trabajo… ¿coincide con quien eres tú “en la vida”? Si no, ¿por qué no? ¿Es una cuestión de miedo? ¿Es una cuestión de autoridad? ¿Tiene que ver con sentimientos?.

Una vez conocí un jefe que no sabía hacer “de jefe”. Pensaba que no podía “ser jefe” y ser “buena gente” o preguntar a su equipo cómo estaban ese día o desearles un buen fin de semana. Estaba totalmente confundido y llevaba así muchos años. Llegaba el fin de semana y se transformaba, era otra persona. Era amable, divertido, positivo y era una persona que contagiaba energía en el resto de la familia. Llegaba el lunes y… sólo daba órdenes. Se dirigía a su equipo sólo para decirles lo que tenían que hacer. Tenía un despacho “aparte”, con la puerta cerrada. Si algo le molestaba, dejaba claro que estaba molesto. Siempre en un tono “superior” y sin llegar realmente a las personas. En pocas palabras, era un “jefe-ogro”. Y no tomaba el café con su equipo. Ni los invitaba a comer… pensaba que era “rebajarse” y no se lo podía permitir en su status.

Jefes, compañeros, personas que trabajáis… hay algo muy bueno de no llevar un disfraz. Cada mañana, te levantas… y vas a trabajar. No interpretas ningún papel. Te limpias la cara, y te vas. Hoy estoy más contento, mañana estoy más triste. Y no pasa nada.

Todos somos humanos. En casa, y en el trabajo.

Y los jefes, por supuesto que también. ¿No?

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el marzo 8, 2011 en Quiero mejorar como jefe, Quiero mejorar en el trabajo y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Lo reconozco, dentro del trabajo soy mucho más “agresiva” de lo que soy en casa, mucho más “dura” de lo que realmente soy, pero es un comportamiento socialmente aceptado y valorado, te dicen “me encanta tu carácter, pero aquí se ha de transmitir seriedad”…….al menos he conseguido que mi jefe, se ría bastante más a menudo.
    Me gustaría ser tal y como soy fuera, pero, dentro aún te encuentras con lobos que piensan lo de “mantengamos las distancias”.

  2. Después de muchos años siendo responsable de algún área (la palabra jefe no me gusta), entiendo que el verdadero éxito de un “responsable”, es precisamente llegar a ese equilibrio que comentas, en definitiva, ser persona. No es fácil, factores como la tipología de empresa (multinacional, empresa familiar, mediana empresa…), e incluso, a nivel peninsular trabajar en diferentes provincias, Barcelona, Granada, Madrid, Valencia, Valladolid, tiene sus peculiaridades. Al menos, esta ha sido mi experiencia. Lo cierto, es que como bien dices, todos somos personas y los quehaceres diarios son comunes más allá de los puestos de trabajo. Pero, ¿ quién marca la línea del responsable, la amistad, los sentimientos, del empujar, de la jerarquía, la exigencia, de la desidia, del ridículo, del posicionamiento, de ganar en el reto…?, al fin y al cabo, situaciones personales que se extrapolan a nivel laboral. Igual puede pasarte con un vecino, pero, no te juegas el sueldo.

    • Lo mejor Toni es la “naturalidad”. No hay que forzar las cosas, pero sí dejarse llevar por el sentido común. Hay cosas que tienen que ver con la vida privada que son, efectivamente, “privadas”. Pero no es necesario interpretar un papel forzado para no parecer que somos “sentimentales” o que, en definitiva, somos “demasiado humanos”. Muchas gracias por tu testimonio!!

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