Desarrolla a tus equipos, te desarrollarás como jefe

El otro día estaba pensando en lo bueno que es poder desarrollar a tu equipo. Ver gente joven, que empieza, darles oportunidades, ponerles al frente de proyectos. Ver que responden y ver que les llegan nuevos proyectos. Prosperan en sus carreras. Qué bien.

Y también pensaba en los jefes que tienen “miedo” de sus equipos. Si alguien “sabe” más que él, les “tapan”. No está bien visto. No quieren “sabiondos”, sólo personas que trabajen y punto. No les dan visibilidad. Hay veces, que ni siquiera sabes quién hay en el equipo. Tienen la visión de todo y quieren todo el protagonismo. Si alguien hace un análisis, ellos se llevan el crédito. Dan la cara. Envían emails con estudios de otros.

Pero… ¿qué problema hay? ¿Qué pasa si damos visibilidad a nuestros equipos? ¿Qué pasa si dejamos que los jóvenes “se luzcan¨ y que se conozcan en las organizaciones?

Pues, de hecho, ganas tú como jefe. De repente, eres un jefe “generoso”. Das oportunidades. Desarrollas y motivas a gente. Les haces enfrentarse a situaciones nuevas. Les das proyectos interesantes que pueden diseñar, compartir contigo y presentar al “cliente final”. Sienten los proyectos como suyos. Se entregan. Los sienten así. Tú les motivas para que puedan “lucirse”.

Y de repente, te conviertes en un gran jefe.

Qué bonito… ¿no?

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el marzo 11, 2011 en Quiero mejorar como jefe, Quiero mejorar en el trabajo y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 12 comentarios.

  1. Yo tengo una empresa fundada hace más de 12 años y tengo algo muy grabado que me comentó un asesor en una ocasión, “En estos tiempos, si tus colaboradores saben menos que tú, entienden menos que tú de los procedimientos de tu empresa y no proponen estrategias para crecer, entonces despídelos”
    Y mira, yo dije en ese momento, ¿cómo crees que van a saber mis colaboradores más de mi empresa que yo?
    Y bueno, me abrí a la posibilidad de que así fuera, y los empecé a involucrar en estrategias, en tomar algunas decisiones, en fin en una serie de cosas que les fui soltando poco a poco. El día de hoy mi equipo se siente parte de esta empresa y sin ellos mi socio y yo jamás estaríamos donde estamos hoy.

  2. Haciendo mención a lo que comenta Javier, considero que todo trabajador o jefe al que se le ha asignado un puesto de trabajo ha de tener la aptitud para desarrollarlo, pero a la vez, es muy importante la actitud que el jefe tenga ya que esto afectará directamente a la actitud de sus trabajadores y en cierta manera también a los resultados del equipo, ya que la motivación para desarrollar el trabajo es muy distinta en función de la actitud que se adopte.

    Particularmente, soy una joven trabajadora y he tenido diferentes jefes, por suerte he tenido la oportunidad de trabajar y conocer a una gran jefa y he de decir que ha sido su actitud la que realmente me ha hecho sentir motivada y a gusto en el trabajo, pues es un placer saber que valoran tu trabajo y sentir que realmente el trabajo y el esfuerzo es valorado.

    • Al final, de todo se aprende y hay profesionales buenos, mediocres y malos en todas partes… en los “jefes” y en los “subordinados”. De todas formas, lo que sí es cierto es que tener esta generosidad de “desarrollar a otros” te hace mejor jefe. Los que no lo hacen, se están perdiendo algo sin duda…
      Muchas gracias por esta interesante conversación!

  3. Estoy de acuerdo de alguna manera con todos vosotros. Y me ha gustado mucho la intervención de Javier. Es una buena reflexión, sí señor. Siempre nos fijamos más en “los malos”, pero son realmente “los buenos” los que han dejado más huella, a los que deberíamos copiar y seguir el ejemplo. Es cierto que, seguramente, son menos, es decir, habrá habido más “malos”, pero no deberían contar para nuestro desarrollo, más que para tener claro cómo no queremos ser.

  4. Considero que el debate que abre Toni es realmente interesante, mi visión personal es la siguiente, como jefe me han catalogado como directivo mentor y he de decir, que en gran parte, porque tuve al principio de mi carrera uno que también lo era y que me marcó en esta línea. No obstante, a lo largo de mi experiencia he visto y tenido: jefes algo sicópatas, mandos intermedios con actitud de cabo chusquero, operarios nini, sindicalistas que no se presocupaban por los trabajadores,… pero también, me he visto rodeado , a menudo, de todo lo contario buenos profesionales a todos los niveles, que hacían que cada día diera gusto ir a trabajar. Desgraciadamente, a menudo, nos acordamos más de los malos que de los buenos, tomemos a los últimos como ejemplo a seguir y vayamos adelante.

  5. Y ahora, hagamos la lectura contraria. Aquel jefe (o responsable), que deja a su equipo que actue, que tome decisiones, que se equivoque y que se encuentra a un elenco de señoritos jóvenes (gneración NINI), sin más valores que los marcados por la Play Station, con una carpeta cargada de títulos y deseando hacer 8 horas de trabajo y salir por la puerta “por el perro que trepa la olla” (esta expresión es muy andaluza). Capaces de dejar proyectos a medio terminar en situaciones extremas porque no le pagan las horas o porque, “tranquilo….que no nos pagan por correr”.
    Ni un extremo ni otro. El jefe tal como lo describe Mónica, es pésimo y el trabajador que no se alinea con los objetivos de la empresa, es igual de pésimo, por mucho que sepa.
    La aptitud para un puesto, se aprende o puede llegar a aprenderse, por contra, la actitud se tiene o no se tiene. (esto vale para jefes y trabajadores).
    El verdadero éxito de un jefe, delegar. La gran pregunta que se hace el jefe, tengo un equipo preparado para poder delegar? (es cierto, estoy mezclando dos temas, pero, así hay debate y lo más importante, reflexión).

  6. Gracias Maite por este post, con el que estoy al 150% de acuerdo! Uno de los grandes problemas del management actual es la inseguridad de muchos jefes, que se manifiesta, entre otros comportamientos, por la apropiación indebida (legalmente punible, ¿no?) de ideas, trabajos, proyectos y logros de sus colaboradores para su propia mayor gloria. Esta habilidad para fagocitar al equipo crece cuanto menor es la autoestima del jefe, y se evidencia cuando ves que solo conjugan el “yo, me, mi, conmigo”, que tienen nula capacidad para participar activamente e improvisar ideas creativas en reuniones, (porque no tiene a su equipo en ese momento al lado, claro), que nunca proponen a nadie de su equipo para que asista a reuniones con el/ella o les sustituya en un evento, reunión o presentación (no vayan a darse cuenta de su valía y se le acabe el “chollo”) …. ¿Saben cómo acaba la película? El empleado de valía se marcha buscando prados más verdes y el jefe vuelve a meter en la rueda a un “alto potencial” al que exprimir como a una vaca lechera, mientras le dure. Y el jefe de este jefe, que lo ve (si quiere verlo) ¿qué hace?

    • Pilar… pues sí, como dice María, hay jefes así, efectivamente. Totalmente de acuerdo… y el rol del jefe del jefe es clave aquí pero muchas veces no se dan cuenta. De todas formas pienso que las cosas a veces (sólo a veces) caen por su propio peso. Pero si no, no pasa nada… como comentas, hay que buscar nuevas oportunidades de desarrollo. Muchas gracias por el comentario!

  7. Yo tenía un jefe que a presentar tus proyectos como suyos, tus informes como suyos y a adjudicarse la autoría de tu trabajo lo denominaba “trabajo en equipo”.. En fin….un gran jefe,, si señor!!

  8. Bonito, pero eso sólo ocurre en el país de Nuncajamás.

    • No estoy de acuerdo, Juanma…!! De verdad, hay personas que de forma “genuina” están convencidos que es bueno desarrollar a otros… por cierto, ¿tú, cómo lo haces? ¿has podido desarrollar a otras personas? ¿cómo lo has hecho? Gracias por el comentario!

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