Sé genuino, te lo agradecerás

Me encanta la gente genuina. Gente que “es lo que ves”. Qué cómodo estás en esos ambientes… no tienes que preocuparte, te puedes mostrar tal cual y sabes que lo que recibes, es lo mismo…, pura autenticidad, sin sorpresas, sin miedos, sin reacciones que no sabes de dónde vienen.

He conocido una persona súper auténtica. Me encanta. Es divertida, directa, espontánea, extrovertida y tiene una personalidad arrolladora. Super positiva. Y resulta que… cuando hablo un poco más con ella, me dice que está preocupada. Que “le dicen” que tiene una personalidad demasiado “arrolladora”…

Y yo le digo… ¿y… de verdad estás preocupada?

¿Qué hay de malo con tener una personalidad así? Por fortuna, en la vida, hay gente de todo. Gente arrolladora, gente que se deja llevar. Gente sin iniciativa, gente con tanta iniciativa que está deseando decir a otros lo que tienen que hacer. Gente sin don de gentes, gente social por naturaleza que están deseando hacer de intermediario para presentar gente a los sin-don-de-gentes. Vaya, que no hay nada malo.

Lo que sí que está claro es que… hay cosas que están muy relacionadas. Por ejemplo, si tienes muchas ideas, seguramente luego no podrás ponerlas todas en práctica y te costará “priorizar”. O si eres muy “servicial” y te encanta estar siempre a punto “para todos”, seguramente tendrás problemas de “asertividad”.

Pero no pasa nada. Conoce tus puntos fuertes, y sigue apostando por ellos. Conoce tus puntos débiles para “intentar mejorarlos” y no apoyarte en ellos.

La clave está en conocerte y en rodearte de gente que te valora por lo que eres.

Ni más, ni menos.

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el marzo 15, 2011 en Quiero mejorar en el trabajo. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Completamente de acuerdo Maite, hay que ir sin complejos por la vida, que son dos días y uno sale nublado! Si aprovechamos a tope nuestros puntos fuertes y nos “trabajamos” nuestros puntos débiles lo suficiente para que no se conviertan en una traba en nuestro camino, lograremos, como se suele decir, “sacarnos el máximo partido”, sin cirugías ni botox, mostrando tal cual nuestra belleza natural, la de cada uno, la mejor posible. Un abrazo Maite

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