Preguntas… y respuestas

El otro día estaba pensando en el poder de la pregunta. Fue a raíz de una entrevista conducida de forma excelente por una redactora de periódico que se llama Nuria. En esta entrevista, Nuria me hizo las “preguntas adecuadas”. Las preguntas que me hicieron pensar, me hicieron posicionarme y, además, me invitaron a descubrir cosas nuevas y a plantearme situaciones distintas, desde distintos puntos de vista. Incluso “aprendí” cosas de mí misma gracias a esas preguntas!

Y esto me hizo reflexionar. Reflexionar sobre el poder de la pregunta… el que pregunta, conoce, se deja recomendar, se abre a nuevas perspectivas y admite que el otro “sabe” algo. Qué bonito es preguntar. A veces, en el trabajo, muchas personas “asumen respuestas”. No preguntan. Siempre piensan que tienen la verdad y que conocen la verdad de todos los que les rodean.

Y conozco también mucha gente “preguntona”. Pregunta todo, se entera. Y los que responden, están encantados de contar… porque a veces, no tienen la oportunidad de contar su realidad o de contar lo que les preocupa porque… simplemente nadie se había interesado por ellos haciendo las “preguntas adecuadas”.

Yo voto por “preguntar”. Os animo a practicar la “pregunta”. En coaching es básico. Preguntar es replantear, aclarar, abrir perspectivas, abrir la mente e invitar al descubrimiento. Los que siempre responden, sólo tienen SU verdad. Los que preguntan, tienen su verdad y las de los demás y, además, invitan a los demás a conocerse mucho más a fondo.

Quien pregunta, conoce. E invita a los demás a conocerse mejor.

¿Alguna pregunta?

Acerca de Maite Piera

I am a certified Career Coach, writer of Job Hunting for Dummies, providing Consulting tips for Job Hunting.

Publicado el diciembre 2, 2011 en coaching y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 7 comentarios.

  1. Sí… pero ojito con abusar de la pregunta.

    Hay gente que pregunta por todo. Y lo peor, la gente que pregunta pero no escucha. Esos te hacen perder la paciencia, el tiempo… y las ganas de estar con esa persona.

    De todas formas… siempre me ha parecido muy sospechoso el jefe que no pregunta a su equipo qué quieren hacer, qué necesitan, qué les molesta, cómo harían las cosas si fuese su decisión… y también me ha hecho mucha gracia cuando las respuestas son “de pega” (por ejemplo, en entrevistas profesionales… parece que las respuestas sobre la empresa siempre se postergan o quedan todas respondidas en el panfleto de la empresa… ). O cuando encargas una tarea… que no te pregunten nada… me da pavor (al menos en los primeros contactos, cuando no te conocen en profundidad).

    Claro… uno ya tiene la respuesta de verdad cuando te dan esas respuestas “de pega”.

    Un tema interesante.

  2. Me gusta tu blog y el articulo. Ya te escribí en Linked In. Es muy buen articulo.
    Muchas veces transmitimos mensajes y pensamos que el interlocutor ha entendido perfectamente lo que le queríamos decir… y no tiene por que ser así. No es así en muchos casos.

    Gracias.Un saludo.
    mark

  3. Maria Isabel Corregidor Periz

    Tal y como expone Maite, es importante interrogar a los demás tanto sobre aspectos de su vida profesional como personal. Y aquí me gustaría hacer un pequeño inciso: ¿tenemos el valor de preguntar a nuestro/nuestra interlocutor/interlocutora durante una entrevista de trabajo los puntos clave que nos interesaría conocer acerca de la empresa? Es más ¿nos preguntamos a nosotros/nosotras mismos/mismas sobre nuestra trayectoria vital y profesional?
    Ahora estamos en el momento adecuado para preguntar a los demás y preguntarnos a nosotros mismos, porque las crisis son las oportunidades perfectas para cambiar el rumbo de nuestras vidas.

    Saludos cordiales a tod@s.

    Maribel

  4. Comparto en todo éste artículo. Convivimos diariamente en sociedades en donde se fomenta el conocimiento y se genera algo que podríamos llamar competencia del saber. Desde las Universidades podemos observar como se compite por la mejor calificación y, en algunos casos, avalado por los mismos docentes.

    La pregunta es la herramienta más poderosa que poseemos y estoy convencido de que, si trabajamos en aprender a preguntar, reconociendo en algunos casos nuestra ignorancia y dejando de confrontar, podremos cambiar las relaciones personales en todos los ámbitos de nuestras sociedades.

  5. Hola a tod@s; Preguntar siempre es bueno, siempre nos resuelve dudas y nos hace entender bien el camino a seguir y como desarrollarlo. Pero bajo mi punto de vista, además de saber contestar a las preguntas, cuando es el caso, hay que saber como y cuando se debe preguntar.
    Una pregunta por muy bien planteada, en un momento inoportuno y…… estamos donde no queriamos estar. Lo mismo a la inversa.
    Un saludo

  6. Es verdad, ya dicen que lo importante no es conocer las respuestas sino saber cuales son las preguntas que hay que hacer.

    Al leer el post me ha venido inmediatamente a la cabeza una película que acabo de ver y que os recomiendo: “Criadas y señoras” (The help); me ha encantado. Y básicamente se trata de una chica que comienza a hacer preguntas a unas personas a las que nunca se las habían hecho. Una de estas, en un punto avanzado de la peli dice: “nunca hasta ahora en mi vida me habían preguntado cómo me sentía”.
    Verdaderamente a esa mujer esas preguntas le cambiaron la vida.

    Aunque probablemente, las preguntas más audaces son las que se hace uno mismo.

    Saludos.

    Víctor

  7. Completamente de acuerdo. Hace tiempo que he comenzado a darme cuenta de lo que planteas y quiero desarrollar más esta faceta que por naturaleza no tengo demasiado desarrollada.
    Como bien dices, los beneficios mutuos son elevadísimos y para uno mismo, una manera de ampliar horizontes y descubrir oportunidades.
    Para los que buscamos empleo debe ser una herramienta habitual ya que puede ser la puerta para conocer a alguien o para vislumbrar una estrategia o camino a recorrer.
    Animo a todos a seguir los consejos de Maite.

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