Decide antes que decidan…

Jose tenía una trayectoria excelente. Había trabajado en distintos países, siempre para la misma multinacional. De hecho, su carrera profesional siempre había sido impecable, cada vez más responsabilidad, más impacto en la organización y, por supuesto, mejores condiciones económicas. En el último puesto, y después de más de 15 años en la empresa, topó con un jefe de “otro estilo”. Su último jefe, era receloso de su equipo. No le gustaba tener a gente que tomara mejores decisiones que él, y menos sin consultarle. Esto empezó a molestar a Raúl. Sus reuniones de seguimiento de objetivos eran nefastas. Raúl con su listado de todas las cosas que había sido capaz de organizar él solo, su jefe diciéndole que todo debía pasar bajo su control… no se entendían. En ese momento, Raúl estaba “perdido”… ¿cómo puede ser, después de tantos años en esta misma organización, que ahora no entienda cómo se hace el trabajo?

Buscó ayuda de un “coach”… y después, de un psicólogo. Estaba mal. Cada vez peor. No paraba de recibir alabanzas de sus compañeros, personas con quien trabajaba en los países… y reproches de su interlocutor director, y jefe jerárquico. A raíz de todo esto se empezó a plantear salir de esa empresa… quizás buscar otro empleo… pero claro, está “la crisis”, y él “estaba hecho en esa empresa”… y, además, ¿qué podría hacer si no es allí? “Igual no sé hacer otra cosa y, además, aquí tengo el camino asegurado, después de tantos años… tengo buenos contactos en la empresa, todos me adoran…”. Se planteó un cambio de sector: “No, no puedo hacer eso, yo soy del sector alimentación, ahora ya no puedo cambiar”. Y decidió, a pesar de su agonía, seguir apostando fuerte por su puesto. Dejándose la piel en cada proyecto, viajando a donde le pidieran sin rechistar y trabajando como siempre, dando su “vida” por cada día laboral en la empresa.

Un día, llegó a la empresa y le llamaron de RRHH. Le entregaron una carta. Le pidieron entregar su ordenador, su móvil y su coche.

Decide. O decidirán.

 

 

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: